A medida que el negocio de los corredores de divisas se va expandiendo, estos tienen que hacer frente a un número cada vez mayor de clientes y a un volumen de operaciones cada vez más grande. Para proteger mejor la seguridad del dinero de tus clientes y garantizar un mejor desarrollo en el futuro, todos los corredores de divisas deberían aprender a crear su propia plataforma de operaciones con divisas. En este artículo te enseñaremos, en ocho pasos, cómo crear tu propia plataforma de operaciones con divisas.
El primer paso es hacer un análisis previo del público objetivo y del mercado objetivo para determinar el posicionamiento de la plataforma que vas a crear.Lo primero que tienes que plantearte es quiénes serán tus destinatarios una vez creada la plataforma, ya que, al fin y al cabo, el objetivo es atraer a más inversores; después, piensa dónde está tu mercado objetivo, es decir, dónde quieres hacer negocios, ya que los riesgos y las oportunidades varían según el lugar. Por supuesto, el mercado objetivo depende en gran medida de los destinatarios.
Segundo paso: en función de tu situación en el primer paso, registra una empresa en el extranjero para poder desarrollar tu actividad de forma legal y conforme a la normativa. Hay que tener en cuenta el lugar de registro; lo mejor es elegir jurisdicciones donde la regulación de los productos financieros en divisas sea menos estricta. Por supuesto, el nivel de regulación tiene mucho que ver con el coste del registro, así que tendrás que elegir según tu situación concreta.
Tercer paso: abre la cuenta bancaria correspondiente según la zona que hayas elegido en los dos pasos anteriores. Este paso es sencillo, pero imprescindible, ya que te permitirá realizar pagos fácilmente; tendrás que abrir una cuenta en el banco y con el proveedor de servicios de pago para cumplir con los requisitos de transferencia.
Paso 4: Solicita la licencia de corredor de divisas; este paso también se puede hacer al mismo tiempo que el segundo. La dificultad para conseguir la licencia varía según el país; por ejemplo, la de la SEC de EE. UU. es bastante complicada, pero para que puedas desarrollar tu actividad sin problemas, tienes que conseguir la autorización de la autoridad reguladora local.
Paso 5: elige el servidor. Para todo el mundo, la calidad del servidor es extremadamente importante, ya que una caída del servidor podría provocar pérdidas enormes tanto para la plataforma como para los clientes.A la hora de elegir un servidor, hay que tener en cuenta lo siguiente: en primer lugar, el precio; los servidores más baratos pueden costar poco más de 10 000, mientras que los más caros pueden llegar a costar varias decenas de miles. Los servidores más caros suelen ser mejores en cuanto a seguridad y fiabilidad que los baratos, pero lo mejor es elegir el que mejor se adapte a tus necesidades;en segundo lugar, está la cuestión de la acreditación del proveedor de servidores: solo los proveedores que cuenten con todas las acreditaciones necesarias podrán ofrecer un servicio de alta calidad.
Sexto paso: comprar o alquilar una plataforma. Por lo general, se suele utilizar la plataforma MT4 de MetaQuotes; en comparación con la MT5, la MT4 se adapta mejor a un público más amplio, aunque, por supuesto, la elección final de la plataforma dependerá de tus necesidades concretas.
Séptimo paso: llevar a cabo la implementación técnica. Una vez elegida la plataforma adecuada, hay que realizar una serie de operaciones, como la instalación del sistema CRM de divisas, la conexión de puentes y la búsqueda de liquidez. El sistema CRM te ayuda a gestionar los clientes y a clasificar a los agentes, mientras que la creación de puentes de liquidación y la búsqueda de liquidez te permiten integrar las cotizaciones y realizar la liquidación a través de múltiples canales.
Paso 8: crear la página web. Solo cuando hayas creado la página web se considerará que tu plataforma de trading de divisas está oficialmente lista, y los usuarios podrán abrir cuentas y operar en ella.
Crear tu propia plataforma no es nada fácil: cada paso requiere un alto nivel de especialización y supone un gasto enorme, pero, para garantizar un mejor futuro, es algo que hay que hacer sí o sí.