La creación de una sociedad de valores suele describirse como un mero trámite para obtener la licencia, pero para los fundadores que realmente lo llevan a cabo, la mayor parte del trabajo es de carácter operativo y técnico. Los requisitos de registro y de capital marcan el calendario, pero lo que determina si la empresa puede operar bien desde el primer día es la tecnología y las operaciones que hay detrás. Esta guía se centra en ese aspecto: los sistemas y la configuración que necesita una empresa de intermediación bursátil para estar lista para operar, y cómo evitar que la puesta en marcha se convierta en el obstáculo que frene el lanzamiento.
Leverate Marketing